La negativa

No le podemos dejar salir. Usted ha pagado tres días y es nuestra obligación que cumpla el contrato. En ningún punto hay cláusula alguna que se le autorice a abandonar voluntariamente el lugar antes de los días fijados. Además, debemos recordarle que es su deber aprovechar el dinero que se ha gastado. No nos implore rechazando el dinero. Nosotros también nos comprometimos y por ello nos sentimos obligados a no dejarle salir.

Veamos. Usted contrató la opción “Métodos de extracción de información”. En ella nos comprometíamos a enseñarle las distintas metodologías interactuando directamente sobre casos reales. Sobre un abanico de posibilidades usted eligió al sospechoso de terrorismo, al sospechoso de una red de pederastia y al sospechoso de sedición.  No está de más recordarle que están son líneas que solo gente exclusiva puede adquirir.

Veamos. Nuestra labor está enfocada a la satisfacción, de tal modo que presumimos de poner a disposición del cliente un amplio abanico de medios que van desde las descargas eléctricas a escenificaciones muy bien elaboradas de las mazmorras de la inquisición española, con todo lujo de detalles y que incluyen extras como La Cuna de Judas o La pera. Debo confesarle que gracias a esta ambientación de La Santa Inquisición hemos creído conveniente incluir en el catálogo el modelo “Confesión delirante”, en la que nuestros clientes determinan el contenido de la delación, siendo posible provocar confesiones de pertenencia a bandas extraterrestres que preparan una venidera invasión de la Tierra.

Veamos. La naturaleza de nuestro acuerdo supone la ausencia de consecuencias penales para acciones que normalmente sí las tienen. Acciones que usted adquirió y a las que ahora no puede renunciar. ¿O que se piensa? Nosotros somos una firma seria. No en vano lo sometimos a una prueba de veracidad y la declaración sincera de su deseo de disfrutar de entretenimientos, digamos, extremos. Con su negativa usted nos expone a nosotros y a nuestros clientes. Y esto en ningún caso lo podemos permitir.

No le podemos dejar salir. Hemos llegado a un momento en que usted ya no está determinado por su posición de cliente. Su negativa finalmente nos induce a la sospecha, de modo que nos es lícito pensar que usted intenta aprovecharse de su posición de contratante para robar información. Sin embargo, no sabemos para qué firma trabaja o sí tiene otro tipo de intenciones, pero eso pronto lo sabremos, dado que nuestro próximo cliente espera precisamente a un sospechoso de espionaje industrial.

Anuncios

Etiquetas: , , , , , , , ,

Una respuesta to “La negativa”

  1. micromios Says:

    Todos somos Jano, verdugos y víctimas movidos por hilos cada vez más visibles.
    Salut
    PD: pel sud estem cremats en tots els sentits però sembla que el sol comença a mostrar una mica de compassió.
    Per cert he vist una sèrie a la tele, Black mirror que em recorda els teus textos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: