Posts Tagged ‘experimento’

Cábala

agosto 26, 2010

Forma parte de la noticia, pero no como protagonista, sino como pizca de esa nebulosa guerra de cifras que, en un primer momento, oscilan y se basan en rumores, en conclusiones de la primera vista, unas más interesadas que otras. Traducido a números su peso específico se plasma en un quebrado, y a falta de la cifra exacta podríamos dibujarlo así: 1/9459489358932458, o también 9459489358932457 + 1. Uno entre tantos o uno más entre tantos. Uno solo no significa nada, de modo que si ocurriera una resta apenas se notaría en el global de la fuerza. En otras palabras la cantidad es la protagonista. La cantidad de cabezas, de manos, de pies, de ojos, de estómagos, de riñones, de pelos. La cantidad de coincidencia, de emborronamiento de las diferencias, de bocas bajo una misma petición. No sería noticiable si el cuerpo estuviera apoyando un lema dibujado con el quebrado 1/10. Pero en este caso sí que se podrían observar diferencias, la cuales en un primer momento las podemos dejar caer en el rostro. También la altura, el peso, la ropa que se lleva puesta o el nombre. Asimismo, la ausencia de uno sí que tendría relevancia en la medida en que resulta reconocible por los otros. Pero también puede que este grupo decida unirse al conglomerado noticiable, por lo que cabría dibujar un nuevo quebrado 10/9459489358932458, o también 9459489358932448 + 10. Un grupo entre tantos o un grupo más entre tantos. En este sentido el grupo se emborrona con respecto a la posibilidad de otros grupos, pero a nivel interno se reconocen entre sí y se diferencian con respecto a los otros. No obstante, estas diferencias siguen careciendo de peso en tanto que el lema absorbe la fuerza de todos los grupos. Entonces cabe decir que dado un gran número de cuerpos, tanto da si se está como si no se está. Sin embargo, si bien esto hace de las diferencias hechos irrelevantes, no por ello las hace desaparecer, con lo que nos está permitido hablar de huellas dactilares, ADN, iris, voz, dentadura, firma. También cabría hablar del carácter como efecto psicológico inscrito sobre las diferencias biométricas. El efecto psicológico tiene la particularidad de centrar el mundo en uno mismo, de tal modo que, pese a estar inmerso en la gran marea de cuerpos y la irrelevancia consiguiente, configura la diferencia en un nivel sentimental, patético. Pero de pronto uno se tropieza con un espejo que no es mero reflejo, sino carne y hueso, a una temperatura media de treinta y siete grados centígrados y bajo la irrebatible prueba del tacto. El enigma del doble se cuela en la gran cifra. Y de pronto ese reducto de la diferencia se ve trastocado. Uno es igual a otro. Otro es igual a uno. Ambos se levantan a las seis de la mañana, ambos han nacido a la misma hora, ambos tienen una peca en la ingle izquierda, ambos compran leche fresca, ambos tienen dos hijos que se llaman Luis y Ángela, de siete y diez años de edad. Vidas paralelas que se han encontrado por gracia de una cifra inacabable. Con ello nos está permitido desencadenar la cadena de dobles, ya que si uno viene con un grupo de diez, estos diez tienen derecho a poseer su doble, por lo que cabría establecer relaciones que van de uno mismo hasta el último de los participantes, según la teoría de los seis grados. Especular con el doble es especular con el contagio, pues no solo se dobla un único individuo sino su red de relaciones. De este modo, una vez doblados todos, la inicial cifra ya no puede considerarse como un entero, sino como dos mitades, de modo que podríamos dibujar un nuevo quebrado 4729744679466229/4729744679466229. Cuestionado el entero por vía del doble, cabe especular con el escándalo que supone no ser único, no ya en la masa a la que se pertenece, sino en la realidad de espejo que supone el encuentro con otro exacto a uno mismo. No obstante, si suponemos que una vez asimilado el escándalo hay una persistencia en el sentimiento de ser único, nos está permitido pensar que el otro resultaría falso. Ahora bien, no hay que perder la perspectiva de lo exacto de uno y otro, por lo que el otro piensa lo mismo con respecto a uno, de modo que no habría manera de dirimir la falsedad de uno con respecto al otro. Y sin el derecho que otorga la originalidad, la única vía que queda para cumplir con el sentimiento de ser único sería la eliminación del otro, para lo cual hay que determinar al doble como adversario. Pero cuando la contienda se desencadena, ocurre que los puños chocan contra puños, las patadas contra patadas, los cabezazos contra cabezazos y las balas contra balas. Nadie es capaz de hacer desaparecer al otro, pues todo movimiento tiene su doble exacto. 1-1=0. 4729744679466229 – 4729744679466229=0. De este modo lo que hay es una batalla cuyo fin solo se alcanza con la muerte de los dos al mismo tiempo en una suerte de golpe mortal simultáneo,  lo cual supone la paulatina clausura del mundo y su doble, por lo que el reporte final de la noticia giraría entorno al advenimiento del Apocalipsis.

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(D)escritura automática del cuerpo

diciembre 15, 2009

“El desierto crece”.

Nietzsche.

 

Escrita sobre la pantalla blanca esta la palabra que remite a Juan Rodríguez Azpilicueta o a Domingo Álvarez Caicedo o a Julia Montañés O´Williamson. Escrita sobre la pantalla blanca está la palabra que remite a las partes del cuerpo. Cabeza, tronco, brazo, brazos, hígado, estómago, esófago, branquias, sangre, callo, bilis, pus, pelo, incisivo, pubis, axila, lengua, sudor, aliento. Escritos sobre la pantalla blanca están los movimientos que remiten a combinaciones de luces y sombras que se multiplican en rubios o morenos o anchos o delgados o grises o patilargos o paticortos o rosas o turquesas o pálidos o enfebrecidos o hambrientos o saciados. Escritas sobre la pantalla blanca están las palabras que remiten a la población. Gato, perro, perra, cucaracha, vanidoso, folclórico, mecánico, limpiador, yoísta, desprendido, ama, mama, papa, ratón, héroe, delincuente, tabernero, subversivo, ortodoxa, palmero, enferma.

Escrita sobre la pantalla blanca está la palabra que remite a Jesús o Mohammed o Siddhartha o Zaratrusta o Arthur C. McFarlan. Escrita sobre la pantalla blanca está la palabra que remite a la necesidad de los cuerpos. Agua, pan, amor, petróleo, kalashnikov, oasis, revolución, electricidad, café, odio, admiración, poder, erección, subsidios, celos, lluvia, calor, indemnizaciones, caricias, ducha. Escritos sobre la pantalla blanca están los efectos de luces y sombras que se ramifican en lucha de clases o crisis de los cuarenta o migraciones hambrientas o el amor de mi vida o la seguridad de la patria o adicción a la heroína o el complejo de Edipo. Escritas sobre la pantalla blanca están las palabras que remiten a la agrupación de los cuerpos. Desplazados, zoológico, hambruna, enemigos, selva, cuarentena, amigos, templo, tumulto, rock, linchamiento, agotados, sacrificio, bosque, fosa, nación, estado, resentimiento, prisión, cementerio.