Posts Tagged ‘paro’

El hombre sin puesto

junio 23, 2016

No tengas miedo, no te decepciones. No estamos valorando tus capacidades sino tu adecuación al puesto. Había gente mejor preparada que tú. No tengas miedo, no te decepciones. Sigue presentando candidatura. Nosotros necesitamos a muchos, ya que de esa muchedumbre siempre sobresale uno adecuado. Quién sabe, quizás seas tú o el de al lado y puedas decir que estuviste cerca, muy cerca, tan cerca que la próxima vez serás tú. NO tengas miedo, no te decepciones. No solo ofertamos un único puesto en una única especialidad. A veces nos enorgullecemos de lanzar una oferta de trescientos puestos vacantes. Es ahí donde tienes más posibilidades. Rey solo hay uno pero entre trecientos no hay rey. No tengas miedo, no te decepciones.

Asústate, decepciónate. No has sido capaz de adecuarte a ningún puesto. Ni siquiera para el puesto de más de mil vacantes con el que pudimos presumir varias semanas conseguiste destacar sobre los otros que quedaron fuera. Asústate, decepciónate. Después de mucho cavilar y sentir la incapacidad de encontrarte un puesto podemos sentirnos contentos de haber encontrado uno. Nadie quiere ocuparlo y hemos pensado en ti. Asústate, decepciónate. Debes pensar que para una agencia como la nuestra encontrar un puesto adecuado al hombre sin puesto supone un motivo de celebración desbocada. Asústate, decepciónate. Así que tras valorar tus capacidades nos congratula anunciar que las pirañas esperan en el estanque. Salta.

Self Made Man

septiembre 28, 2012

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=156752&titular=%3Ci%3Eself-made-man%3C/i%3E-

La explotación feliz

septiembre 28, 2009

http://www.edicionessimbioticas.info/La-explotacion-feliz

Todos y nadie

agosto 26, 2009

Cuando hablamos de él no tenemos mucho que decir, o tal vez sí. Lo cierto es que en su primera aventura fue Jurgens Binz, un acaudalado hombre de negocios oscuros que limpiaba su conciencia ayudando a la asociación HUERFANOS DEL PARO y patrocinando exposiciones de pintores ilustres, el cual en un movimiento inconsciente, asesinó a Manuela Gorriarán, la limpiadora. A Jurgens Binz le siguió Hans Benavides, un desafortunado chaval de 16 años que se cayó al río y nunca lo encontraron, justo cuando iba a debutar como base titular en el equipo de baloncesto del instituto BLANCA ARENA DEL TIEMPO. Después fue Carlo Carlovich, un humorista de provincias que hacía reír a los borrachos de los pueblos durante cinco minutos antes de dar paso a la GRAN ORQUESTA VANIDAD. A éste le siguió José Ruiz, albañil que presumía de comer lentejas todos los días y que un día cayó del andamio trabajando para CONNSTRICTA, dejando tres niños de menos de diez años y una viuda en pleno descenso hacia un alcoholismo vinoso. De entre todos los que fue su preferida, hemos podido inferir, fue Julia Constanza, ama de casa laboriosa y cantante solitaria, madre de doce rollizos hijos y abuela de unos 36 nietos, y cuya vivencia más excitante fue romperse una pierna con 54 años en el hipermercado CONTIMAS. De entre todos los que fue su denostado, hemos podido deducir, fue Anselmo Bekintosh, mendigo hambriento de cocaína, heroína y paracetamol, tramposo ocasional, autor inédito al que se le encontró entre los desgarres de su ropa la obra psico-vital LUCES Y SOMBRAS.

De él ya no queda nada, pues encontramos su cuerpo desnudo en una habitación desnuda.

Tópicos

julio 7, 2009

Lorenzo Benavides Garbajosa no es un detective privado alcohólico y solitario que recibe el misterioso encargo de un industrial millonario de investigar la desaparición de de su hija de 16 años con las tetas y los labios saturados de silicona, no es un inspector de homicidios separado y amargado obsesionado con cazar al asesino en serie que corta las uñas de sus victimas de una forma delicada antes de degollarlas, tampoco es un abad racionalista del siglo XIII que se ve envuelto en la persecución de la misteriosa secta maniqueísta de los milenarios y ni mucho menos es un escritor drogado de versos y reflexiones bizarras que deambula de coño en coño en una ciudad repleta de personajes extremos que hiede a frívola mierda. Lo más distintivo de Lorenzo Benavides Garbajosa es que su número de seguridad social es el 123456789 y que le quedan dos meses de paro, palabras textuales y nerviosas del funcionario Manuel Garcés Oinaz, el cual inicia sus vacaciones estivales al día siguiente.